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ras los resultados oficiales de los comicios 2025, la nueva configuración de la Asamblea Legislativa Plurinacional (ALP) marca un avance significativo en la participación política de las mujeres con el 52,4% de curules a ser ocupados por nuevas senadoras y diputadas.

En la Cámara de Senadores, 21 de los 36 escaños (58,3%) serán ocupados por mujeres, mientras que en la Cámara de Diputados 66 de los 130 curules (50,7%) corresponderán a diputadas. En términos generales, las mujeres representarán el 52,4 % de los escaños legislativos, consolidando una mayoría inédita desde el retorno a la democracia, informó la red Erbol con datos de la Coordinadora de la Mujer.

Ya en 2020 –con 56 %–, las mujeres habían roto la preeminencia masculina en la Cámara Alta que se mantenía desde 1982, cuando se escogieron a las primeras mujeres senadoras.

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La nueva ALP no solo mantendrá esa tendencia, sino que dará un paso más, reforzando el protagonismo de las mujeres en la toma de decisiones a nivel nacional y posicionando a Bolivia como uno de los países con mayor presencia de mujeres en esta instancia legislativa.

En la Cámara de Diputados, la representación de mujeres también muestra un repunte importante, de acuerdo con un análisis del Observatorio de Género de la Coordinadora de la Mujer. Cabe destacar que en el período legislativo 2014-2019 se había alcanzado el 50,8 % de mujeres diputadas, pero en las elecciones de 2020 esta cifra descendió al 46,9 %.

El nuevo período constitucional 2025-2030 revierte esa tendencia, llegando a un 50,7% y marcando un nuevo momento de equilibrio entre mujeres y hombres en la Cámara Baja.

Sin embargo, en esta instancia legislativa persisten desafíos estructurales. En los escaños donde no existía una obligatoriedad normativa para la presentación mayoritaria de mujeres encabezando listas, se evidencia una brecha de género: en plurinominales hay 46,6% de electas y en indígena-especiales, apenas un 14,2%.

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Una situación similar se presenta en los escaños supraestatales, donde –por el momento– se eligieron 7 espacios (6 hombres y una mujer), lo cual se vincula, en parte, a la permisividad legal que permitió la presentación de listas incompletas, afectando la paridad en este ámbito.

En el caso de las diputaciones uninominales, destaca un hecho inédito en la historia política reciente del país: por primera vez, las mujeres candidatas titulares electas superan el 50%, marcando un hito en la consolidación de la paridad efectiva en los cargos de elección directa.

Para las organizaciones de mujeres, este es un momento en el que Bolivia ratifica su compromiso para avanzar en términos de paridad.

“Este nuevo escenario nos impone el reto de acompañar, fortalecer y exigir el compromiso político de las nuevas legisladoras y legisladores, para que la igualdad no sólo sea una cifra, sino una realidad transformadora. Además, tienen un compromiso con la población que les dio su confianza a través del voto para enfrentar la crisis actual, preservando siempre los derechos de ese pueblo”, afirmó Tania Sánchez, directora de la Coordinadora de la Mujer, parte del Movimiento Juntas Hacemos Historia y de la Red Observa Bolivia.

El martes, el Tribunal Supremo Electoral (TSE) presentó los resultados finales de las Elecciones Generales 2025. Se trata de la décimo octava elección de autoridades nacionales desde que en 1956 las mujeres pudieron participar, por primera vez, no solo como electoras, sino como candidatas en unos comicios nacionales, marcando el inicio del ejercicio pleno de sus derechos políticos.