
na frase de Jesús en los evangelios señala: “La mies es mucha y los obreros son pocos”; aplicando esta frase a la realidad política del país deberíamos decir: la mies es escasa pero los voraces obreros son miles, porque el Estado se ha convertido en una agencia de empleos para pocos profesionales y muchos zánganos.
A este apetecible botín aspiran 17 candidatos al municipio de La Paz y 18 postulantes a la gobernación; en tanto, en Santa Cruz los 12 candidatos a gobernadores fueron colocados en dos bloques, para facilitar la elección y visibilidad en la papeleta electoral.
La organización de este evento tendrá un costo de 30 millones de dólares para imprimir cuatro millones de papeletas con 107 diseños distintos, para los 87 municipios. En total, en el país se elegirán 4962 autoridades políticas: 583 a nivel departamental, 27 a nivel regional y 4352 a nivel municipal, entre titulares y suplentes.
La propaganda se centra en las redes sociales (TikTok, Instagram, Linkedln), hasta donde llegan nueve millones de bolivianos. Aparece muy poca propaganda en radio y televisión, porque pesa el antecedente del éxito logrado por el vicepresidente en las redes sociales, gracias a que alguien lo tomó por el cuello y agrandó la figura de la víctima; lamentablemente no todos los candidatos pueden ser atacados por alguien que intente ahorcarlos con las manos en vía pública.
A los candidatos les gusta fantasear (dos túneles bajo el aeropuerto, un tren eléctrico, energía eólica y solar, calles con luces casi diurnas, no como la del estadio Tahuichi y más). Cuando se los entrevista, sueñan despiertos y suelen hacer volar su imaginación.
A pocos les preocupa el tráfico infernal en La Paz, las inundaciones de las calles cruceñas, el medio ambiente, el relleno sanitario, los escombros, la calidad educativa, el apoyo al sistema de salud, la seguridad ciudadana el buen uso de los campos deportivos, la creación de fuentes de empleo para evitar la migración y dejar de atormentar al ciudadano con trámites municipales que duran años, porque los zánganos no cumplen su función de servicio. Es preferible ofrecer una mochila vistosa, unos zapatos que duren una eternidad y un desayuno escolar impresionante.
Tan apetecible es el botín municipal, que varias de las autoridades aspiran a quedarse otro periodo en el cargo, unos aspirando al cargo máximo y otros camuflándose en la papeleta de algún partido, porque en la papeleta no estará su rostro.
Estos son los actuales concejales del municipio paceño: Lucía Mamani, Jorge Dulón, Yelka Naric Palenque, Lucio Quispe Intimayta, Óscar Sogliano, Lourdes Chambilla por el Bien Común; Pierre Chaín, Javier Escalier, Eliana Paco, Roxana Pérez del Castillo y Josseline Pinto Villanueva, del Movimiento al Socialismo. Seguramente todos ellos están intentando volver a ser elegidos, porque no se puede dejar la miel para que otro se aproveche de este beneficio.
Llevan ventaja e esta elección los que más empapelen, los que tengan más tiktokers a disposición o los que son figuras públicas, por ejemplos los periodistas y los que hacen monerías bailando en las calles; mientras los otros buscarán salir del anonimato a través de los amigos, porque ya es tarde para convencer a través de las propuestas.
Los que iremos a votar el domingo 22, los que tenemos problemas en hacer circular nuestros billetes de corte menor de la serie B, o empujamos nuestro coche porque la gasolina basura nos ha jugado una mala pasada, nos encontraremos con dos voluminosas papeletas, una para alcalde y la otra para gobernador y tendremos que marcar dos veces porque abajo del candidato aparece el cuadro para el concejal, al que seguramente no conocemos.
Ernesto Murillo Estrada es filósofo y periodista.
El presente artículo de opinión es de responsabilidad del autor y no representa necesariamente la línea editorial de Datápolis.bo.
