
os bolivianos, y los potosinos en particular, estamos extrañados por un vacío dejado por Joel Mokyr, galardonado con el premio Nobel de Economía 2025 (junto con Philippe Aghion y Peter Howitt), al no haber mencionado en sus estudios al papel jugado por la plata de Potosí en el desarrollo del capitalismo en Europa y de la Revolución Industrial en Inglaterra. Mokyr, en su libro “Una Cultura del crecimiento, los orígenes de la economía moderna” (2018), solo señala algunos factores culturales y geográficos como antecedentes de ese desarrollo. La plata inundó en realidad a España y, a través de ella a Europa, occidental durante los años 1500 a 1750 generando los procesos que contribuyeron el desarrollo del capitalismo.
Sin embargo, la importancia de los estudios mencionados radica en que señaló a la innovación tecnológica como la impulsora del crecimiento económico sostenido y la que explica el paso del crecimiento lento de la humanidad, a lo largo de muchos siglos, al crecimiento acelerado que se dio posteriormente en los países de Europa occidental y del mundo. Este fenómeno sucedió desde el final del período en que las sociedades transcurrían su existencia con la mayoría de sus poblaciones viviendo en la pobreza y continua hasta el presente en diferentes territorios impulsando el desarrollo económico.
Mokyr considera que una “cultura del crecimiento” (constituida por los cambios en las creencias, los valores, la educación y las preferencias sociales) surgida en los años tempranos de distintos territorios europeos y las ideas generadas en el período del Renacimiento y de la Ilustración estimularon los avances científicos e innovaciones que condujeron al crecimiento de Europa. Jugó también un papel importante la fragmentación de varios territorios lo que impulsó la existencia de mercados diferenciados y competitivos contando con ideas heterodoxas e innovadoras sobre los “secretos” de los recursos naturales.
Finalmente, el académico considera un “misterio” el por qué la Revolución Industrial y el consecutivo capitalismo se hayan dado primeramente en Europa occidental y no en otros territorios como la China. La respuesta que él propone es la existencia en Europa de la “cultura del crecimiento”.
En síntesis, Mokyr señala a los factores culturales específicamente como los causantes del desarrollo del capitalismo y de la Revolución Industrial en Europa, pero no toma en cuenta los procesos económicos y comerciales que sucedían en América, el continente conquistado por España, que producía y exportaba metales preciosos en grandes volúmenes.
Los conquistadores españoles llegaron al Perú en 1532 y se apropiaron mediante la violencia de miles de toneladas de oro y de plata pertenecientes a los emperadores y a la nobleza Inca de los ayllus andinos. En esos tiempos los metales preciosos para la nobleza inca constituían solo elementos de lujo y no elementos para el intercambio de bienes y servicios. Para los conquistadores y la nobleza española, diferentemente, los metales preciosos ya constituían monedas intermediarias para las transacciones comerciales.
España, al igual que varios países europeos se encontraban en esos tiempos en la época feudal y en un período caracterizado por el “mercantilismo”, donde dominaban los intercambios de bienes mediante monedas elaboradas con metales preciosos. La nobleza europea y la población se procuraban los bienes y servicios mediante monedas de oro y de plata. El feudalismo europeo se encontraba en ese tiempo en proceso de declinación y varios territorios se encontraban organizando sus Estado-Nación que conformarían luego los diferentes países.
Simultáneamente, se realizaban otros procesos económicos y sociales en la América andina, colonizada por la corona española. La explotación masiva de la plata de las minas del “Cerro Rico de Potosí” comenzó desde 1545, 13 años después de la derrota de los emperadores Incas. En México también se explotaba plata en Zacatecas, pero en menor proporción. Desde entonces aumentó vertiginosamente la población de la ciudad de Potosí. En 1547 contaba con 14 000 habitantes, 2 500 viviendas, 36 iglesias y decenas de sacerdotes españoles. En 1611 la ciudad ya contaba con 160 000 habitantes. Entre 1545 y 1624 (79 años), murieron 15 000 indígenas por el trabajo forzado en las minas (mi libro Economía y sociedad del imperio Inca, 2018, google).
Para no bajar la producción y las exportaciones, las autoridades españolas decidieron importar 1 500 a 2 000 esclavos africanos por año. Durante el período de extracción de plata se importaron aproximadamente 30 000 esclavos africanos que compartieron la suerte de los indígenas.
La producción de plata llegó a un máximo el año 1 600 cuando la ciudad de Potosí llegó a albergar 160 000 habitantes. Para el año 1750, sin embargo, la producción entró en declinación y la población se redujo a 70 000. Finalmente, en 1780 la población de la ciudad cayó a 35 000 personas.
La plata convirtió a la España feudal en la primera potencia mundial y financió sus numerosas guerras de conquista en otros territorios y continentes. Durante cerca de tres siglos la plata de Potosí impulsó la diseminación del capitalismo europeo. La abundancia de plata, sin embargo, aumentó los precios y la inflación lo que desincentivó la producción interna de manufacturas pero aumentó la necesidad de importarlas desde otros países.
Los productores de manufacturas de los países de Europa del norte (Francia, Bélgica, Holanda, Alemania e Inglaterra principalmente) recibían grandes volúmenes de plata de Potosí impulsando la expansión del capitalismo. Cientos de talleres artesanales y manufactureros en estos países crecieron y se volvieron grandes industrias capitalistas compitiendo entre sí para satisfacer la demanda española y americana. Este ambiente de libre competencia impulsaba la innovación de tecnologías industriales. La población tanto de España como de las Américas adquiría bienes y manufacturas más económicos y de mejor calidad provenientes del Norte de Europa. La plata proveniente de Potosí incentivaba las innovaciones tecnológicas, el crecimiento de las industrias, la expansión del capitalismo en los países europeos y finalmente la Revolución Industrial de Inglaterra.
Durante este proceso la España feudal de los nobles ingresaba a un largo período de estancamiento frente al fuerte crecimiento y dinamismo económico europeo y de otros lugares. La plata de Potosí fue la “base económica inicial” que impulsó el dinamismo europeo y del mundo. El pensamiento liberal, la libertad de las ideas y de la libre competencia económica fueron los protagonistas culturales del crecimiento.
La plata de Potosí llego a ser la moneda universal que conectó a los países y continentes e impulsó la primera “globalización internacional” del mundo conocido.
Bernardo Corro Barrientos es economista y antropólogo.
El presente artículo de opinión es de responsabilidad del autor y no representa necesariamente la línea editorial de Datápolis.bo.
