
i se pudiera denominar la presente época de la misma manera en que la historia ha identificado distintos períodos, como la Edad Media, el Romanticismo, la Edad de Hielo, la Guerra Fría y otros. El actual periodo podría definirse como la Era de la Confusión.
Nunca antes pareció existir tanta falsedad y dualidad como hoy en día. Resulta cada vez más difícil distinguir entre lo verdadero y lo falso, entre lo auténtico y lo artificial.
Para ir de lo general a lo particular; se puede observar a las grandes organizaciones internacionales como ser Derechos Humanos, una de las más cuestionadas porque deja en duda a quién realmente defienden, si a la víctima o al agresor. Del mismo modo, se presentan los que cuestionan otros organismos globales como la Organización Mundial de la Salud y su relación con una de las industrias más poderosas del planeta: la farmacéutica. Más allá de que estas percepciones sean correctas o no, reflejan el creciente nivel de desconfianza que prevalece en la sociedad.
Esta situación recuerda las advertencias bíblicas de Jesucristo cuando señaló que vendrían muchos en su nombre diciendo: “Aquí está el Cristo” o “Yo soy el Cristo”, pero serían falsos. La exhortación era clara: no dejarse engañar.
El engaño es el pan de cada día en este mundo, la sensación de no poder comprar ni vender nada por el riesgo a la estafa, es grande. Y, peor aún, cuando se busca justicia, existe el temor de terminar perjudicado uno mismo. Es como si el mundo estuviera funcionando al revés.
Por otro lado, se observan matrimonios de casados viviendo como solteros, y los solteros asumiendo compromisos de casados. Así también, las transformaciones culturales respecto a la identidad, la apariencia y los roles naturales de hombres y mujeres. Y lo último, los Therians que se identifican como animales. Para algunos, estos cambios representan avances en materia de libertad; para otros, son señales de una creciente confusión social.
Ni qué decir de las noticias. Hoy ya no es sencillo saber qué es verdadero y qué es falso. Las fake news son cada vez más sofisticadas, y la inteligencia artificial ha comenzado a desempeñar un papel determinante. Como toda herramienta, puede utilizarse para mejorar la vida de las personas o para manipular y engañar con una eficacia increíble.
Finalmente, las personas también entran en esta definición, contribuyendo a la incertidumbre de quiénes son realmente. Suelen engañar con su apariencia impecable, con voz apacible y palabras cuidadosamente escogidas. Sin embargo, detrás de esa imagen puede haber una realidad totalmente distinta.
Lo cierto es que la verdad se ha convertido en uno de los bienes más escasos y difíciles de encontrar, es posible que eso haya dado paso a la Era de la Confusión.
Marioly Chávez Arteaga es relacionista internacional, docente universitaria y profesora de piano.
El presente artículo de opinión es de responsabilidad de la autora y no representa necesariamente la línea editorial de Datápolis.bo.
