
odo depende del criterio que se aplique para entender cuánto se hace; enfatizaba un catedrático de filosofía jurídica. "Por eso, es necesario averiguar el criterio de los ministros y otras autoridades", agregó.
El contenido de un criterio, dicho con precisión, es el conocimiento del cual se vale el intelecto para leer e interpretar la realidad; distinguir la verdad de la falsedad, lo correcto de lo incorrecto; es una entidad mental relacionada con la consciencia, ensancha la comprensión, y la sensatez intelectual.
En cambio, la razón, entendida como justificación de los hechos, responde a la pregunta ¿por qué?, es como el argumento que conecta al motivo.
Pongamos el caso de una situación política de actualidad: el jefe del partido Alianza Libre —cada dia más agresivo y vacilante— desprestigia al gobierno, le atribuye incompetencia; esa sería la razón.
De ser así, es importante también, conocer su criterio coherente, al mismo tiempo que su encendido discurso, porque precisamente su bancada parlamentaria será determinante para aprobar leyes necesarias.
Utilizar el criterio es esencial para una persona, pero es fundamental para aquellos responsables que gestionan los intereses de la población.
A todo esto, ¿qué criterio tienen el Ministro de Hidrocarburos y las empresas que comercializan combustibles para enredar el asunto con declaraciones ambiguas, y acentuar el escándalo, cuando está demostrado que la causa es la pésima calidad, y el daño mecánico en cientos de motorizados?
Los médicos y personal de los hospitales públicos se declaran constantemente en paros y huelgas —se dice que por falta de pago de sueldos—. ¿Cuál es el criterio que aplican cuando saben que centenares de personas enfermas serán perjudicadas? No les pregunten sus razones, insistan que descubran su criterio, comprobarán que la respuesta más fácil es justificar sus hechos con motivaciones que nunca faltan.
Por otro lado, el criterio del mandatario es esencial; ayuda a detectar el criterio del pueblo, incluso más, generar criterio común. fundamental para ejercer liderazgo.
El presidente Rodrigo decidió no transferir el mando cuando viaja al exterior, el justificativo (la razón), es que el sustituto podría causar desperfectos en el aparato estatal. ¿Cómo saldría a explicar si le preguntan su criterio frente al aforismo “...si no está prohibido está permitido que —según opinan expertos— no rige para el derecho público?
El criterio es resultado cultural. un proceso continuo que combina la experiencia personal, formación en ciudadanía, desarrollo de principios, alto nivel en educación. Por eso, tener un criterio determinado va más allá de recurrir a un motivo cualquiera.
Ahora se entenderá el por qué un dirigente sindicalista holgazán no tiene criterio, solo propósito maligno; al igual que el político mediocre; ambos buscan razones que no convencen, o pretextos inventados.
Al desarrollar el criterio a todo nivel; la calidad del pensamiento mejorará, la narración de los hechos tendrá sentido profundo; el ciudadano podrá exigir: no se explayen justificando el por qué; expresen su criterio inteligente.
Mario Malpartida es periodista.
El presente artículo de opinión es de responsabilidad del autor y no representa necesariamente la línea editorial de Datápolis.bo.
