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espués de un bombardeo, ha salido a la luz, en una tumba cerca de la frontera de Gaza con Egipto, un fragmento de papiro, que ha sido prontamente analizado, descifrado e interpretado por una comisión mixta israelí-árabe-cristiana.

El análisis químico ha permitido fechar el manuscrito para finales del primer siglo dC, lo que lo vuelve de valor incalculable.

La traducción no ha sido difícil ya que el texto estaba escrito en un elegante inglés victoriano.

En cuanto a la interpretación, el asombro fue general al revelarse la verdadera historia de los “cuatro” Reyes Magos. En efecto, el pergamino no solo confirmaba nombre y raza de los tres Magos tradicionales: Gaspar el persa, Melchor el árabe y Baltasar el etíope, sino que revelaba la identidad del cuarto: un aymara de sonriente figura, que se hacía llamar Ekeko, descrito como bajito y gordito, sombrero Borsalino en la cabeza y cigarrillo barato en los labios, cargando extrañas mercancías, siempre acompañado de una llama que no dejaba de coquetear con los camellos.

Asimismo, el papiro desvelaba el misterio de la “estrella”: no era un cometa, ni una supernova, ni una conjunción planetaria, sino simplemente un dron del Mossad que estuvo guiando los magos (y vigilando a Melchor) en su camino.

Según el pergamino, Herodes era un personaje anómalo, pelirrojo y con jopo anaranjado, que repetía a cada rato: “Make Belén Great Again”. Por alguna razón, el Ekeko no quiso darle la mano. “En mi país somos anti imperialistas”, comentó sibilinamente, antes de intervenir a distancia en la fiesta de Alasita, gracias al DS 5515 de su “Suyo”.

El día en que, ante el niño Jesús, los cuatro abrieron sus cofres, junto al incienso, el oro y la mirra, sorprendió a María y José el contenido del k’epi del Ekeko: miniaturas de papa, chuño, choclo y coca y un ejemplar de la COPOLMA (Constitución Política del MAS) para su uso en el futuro Reino de los cielos.

Luego los Magos volvieron a sus países sin pasar por Jerusalén, porque el camino estaba bloqueado.

Panchito, el temible Zárate

Francesco Zaratti es físico y analista.

El presente artículo de opinión es de responsabilidad del autor y no representa necesariamente la línea editorial de Datápolis.bo.