
n anteriores columnas hemos escrito sobre las modalidades delictivas de los altos, medios y bajos dirigentes y autoridades del MAS, así como de los jefes de sus varios llamados “sectores sociales.”. En general las técnicas utilizadas durante 19 años fue sacar dinero de las empresas e instituciones en grandes bolsas, en maletas, en las maleteras de sus autos o directamente en sus cuentas bancarias personales. Estas eran , las técnicas tradicionales. Se dice que los dirigentes del MAS tenían sus “palos blancos” personales.
Pero no todos procedían de la misma manera. El excanciller de Bolivia y exalcalde de la ciudad de La Paz Ronald MacLean Abaroa nos recuerda en su artículo Héctor Arce Zaconeta y el lucrativo negocio de “perder” (periódico Página Siete, 8 de junio de 2021) que el mencionado en el título utilizó técnicas originales personales de nivel internacional para hacer perder al Estado intencionalmente y beneficiarse personalmente con millones de dólares.
MacLean obtiene gran parte de su información de un libro -no menciona el título- publicado por el ex General de Ejército Freddy Berzatti, posteriormente Cónsul en Santiago de Chile, Embajador en Washington, Senador del MAS en La Paz y confidente de Evo Morales. El libro en cuestión proporciona con lujo de detalles sobre un pequeño grupo de altos dirigentes del MAS a quienes señala como los “Cuatro jinetes del Apocalipsis”, Alvaro y Raúl García Linera, Juan Ramón Quintana y el mencionado Héctor Arce Zaconeta, HAZ, bajo la dirección de Evo Morales. A este grupo, les atribuye altos niveles de “corrupción y usurpación de poder”.
Para MacLean el caso que lo ocupa es el “infame” Héctor Arce Zaconeta, que habría descubierto una “veta maravillosa para enriquecerse simulando defender los intereses nacionales”, munido en 2008 del título de “Ministro de la Defensa Legal de las Recuperaciones Estatales”. HAZ habría perfeccionado el “mal arte” de negociar los arbitrajes internacionales a nombre del Estado y “transar con los litigantes por sumas infinitamente mayores a las que por ley o negligencia les correspondiera.”
Un buen ejemplo sería, según MacLean, la indemnización “acordada por él” con la empresa chilena Quiborax la que pretendía solo 3 millones de dólares de compensación -según Berzatti. pero Arce Zaconeta “transó con ella en pagarle 42.6 millones de dólares de los recursos nacionales”. Algo como 15 veces lo reclamado inicialmente. MacLean se pregunta “a dónde fue la diferencia?”. Podemos emitir la hipótesis de que los beneficiados incluían también a los “cuatro jinetes del Apocalipsis y su jefe”?
MacLean relata algunos pormenores del viaje de HAZ a Santiago de Chile para reunirse con los abogados de Quiborax. Sin embargo, HAZ dejó plantados tanto a los abogados de la empresa como a Berzatti, en ese entonces Cónsul General de Chile, que le ofreció acompañarlo a sus reuniones, y regresó a Bolivia sin informar con quiénes se reunió en Santiago.
Diez años después, cuando Berzatti era esta vez Embajador de Bolivia en Washington, el juicio del arbitraje de Quiborax aún se trataba en el CIADI que tenía sus oficinas en la capital de Estados Unidos. El CIADI es la institución encargada de tratar los problemas entre países cuando se suscitan diferencias relativas a inversiones internacionales.
Héctor Arce Zaconeta, HAZ, que todavía era el encargado de representar a Bolivia en el caso Quiborax, concretó la “infame” compensación mencionada, asesorado por abogados cubanos de bajísimo nivel, según recuerda Berzatti.
Posteriormente, HAZ “ganó otro contrato por excepción para representar al gobierno en el juicio interpuesto por la empresa india Jindal & Steel Bolivia en litigio con la empresa estatal El Mutún (ESM). La empresa estatal ha justificado este contrato por ser “el más barato”. En este tipo de consultorías la licitación se efectúa por separado entre calidad y precio, en sobres diferentes, calificando primero la “calidad” y negociando posteriormente el precio. Según la técnica personalizada, “seguramente ganaría HAZ, especializado en que el Estado “debe perder”.
Cuando Luis Arce fue presidente del Estado, HAZ fue designado representante del Estado Plurinacional ante la Organización de los Estados Americanos con sede en Washington. Al finalizar el gobierno de Luis Arce fue denunciado como “delincuente” por Virginio Lema en su programa habitual por Facebook.
Bernardo Corro Barrientos es economista y antropólogo.
El presente artículo de opinión es de responsabilidad del autor y no representa necesariamente la línea editorial de Datápolis.bo.
