
os datos que emergen de la realidad no son de paz son de guerra, el gobierno nacional recibe golpes a mansalva y no reacciona como debería, dejando en manos de los golpistas el destino de millones de bolivianos.
¿Qué es una guerra? Los tratados internacionales no utilizan la palabra guerra prefieren ser más finos, dicen conflicto armado y cuando es interno es conflicto armado no internacional, definido como “la violencia prolongada entre las fuerzas gubernamentales y grupos armados organizados, o entre grupos entre sí...” sometido a reglas de juego, que de ser violadas, se cometerían crímenes de guerra y sus autores responsables penalmente debiendo ser puestos a disposición de la justicia nacional o ante organismos internacionales como la Corte Penal Internacional.
El conflicto armado interno desatado unilateralmente por Evo Morales, Mario Argollo y otros no respeta regulación alguna, vulneran toda norma interna y externa. Que quede claro, no es una rebelión indígena ni tiene motivaciones ideológicas atendibles, es una agresión delincuencial que pretende restituir en el poder a mandos también delincuenciales para satisfacer las demandas de grupos mafiosos que requieren del aparato de estado para desarrollar sus actividades ilegales. La democracia y el bienestar de la población no les importa, su propósito es aterrorizar a millones de víctimas, con el fin de neutralizarlas o lograr su adscripción a través de la extorsión violenta.
Bolivia mayo 2026. ¿Cuánto tiempo llevamos en conflicto ininterrumpido provocado por los movimientos sociales fascistoides? Desde hace más de 20 años y, ahora, sometidos a prácticas golpistas por casi un mes; ¿hay grupos beligerantes armados? Si, en el altiplano efectúan demostraciones de su capacidad bélica y en el Chapare de su predominio territorial donde los grupos afines a Evo Morales inspeccionan un cuartel para vergüenza histórica de los uniformados; ¿los conspiradores están organizados y tienen una estrategia y táctica? Si, no son eventos aislados, siguen una estrategia continental que pretende que el socialismo del siglo XXI se recupere de sus derrotas históricas utilizando a Bolivia como laboratorio; ¿se someten a alguna regla de juego? Sólo a una, se victimizan y manipulan inescrupulosamente la pollera, la abarca y el poncho, enmascarando su ancestral racismo; ¿atacan violentamente a la población civil que no es parte del conflicto? Si, destrozan bienes públicos y privados, golpean a todo el que está a su alcance no les importa si son mujeres, niños o enfermos, ellos son intocables porque cuentan con licencia para matar, agredir u ofender; ¿respetan la vida, la salud, el derecho a la alimentación, de tránsito y trabajo de la población? No, impiden el paso de alimentos a poblaciones enteras como es el caso de la ciudad de La Paz y El Alto, no cuentan con medicinas quienes las necesitan, no permiten el paso de ambulancias y atacan al personal sanitario y vehículos destinados a la salud; ¿su plan es destrozar la producción nacional y el comercio? Si, los afectados son miles de bolivianos dedicados a la producción y al comercio que sufren pérdidas inmensas de las que no se podrán recuperar fácilmente, de este modo la economía nacional está destrozada, su reactivación podría durar años; ¿alguien indemnizará a los afectados de la graves pérdidas producidas por los bloqueadores? No, nadie, sus delitos son actos de heroísmo no sancionados y motivo de activación de demandas donde el victimario se presenta como victima; ¿los niños, adolescentes, jóvenes y docentes pueden ir a sus centros educativos con la seguridad de que no serán afectados en su integridad física? No, sobre todo en las ciudades de La Paz y El Alto, nadie esta exento de algún ataque de la turba; ¿La sociedad en su conjunto está sometida a especuladores que aprovechan de la situación y la desesperación de la ciudadanía para enriquecerse ilegalmente? Si, incrementando la pobreza en las áreas rural y urbana; ¿los grupos de inteligencia de la policía y de las FFAA. Cumplen con protocolos de prevención de conflictos o las autoridades no siguen sus recomendaciones? Todo indica que no hay conexión entre las instancias correspondientes y se dejan las cosas al azar; ¿el transporte de carga y de pasajeros opera libremente? No, miles de camiones, cisternas y flotas, están varados en los puntos de bloqueo, perdiendo millones que nadie les repondrá.
Atacar a la población civil, destruir sus bienes, agredir con dinamita a los miembros de la policía que no portan armas letales, es una situación que requiere de una pronta regulación, emboscar a comitivas gubernamentales que van con bandera blanca pidiendo la apertura de corredores humanitarios, envalentona a los complotadores. Hasta este momento los bloqueadores han provocado la muerte de nueve personas y tienen en su haber 23 heridos.
El gobierno nacional no ha tomado las medidas constitucionales para desarticular estos movimientos mafiosos, por el contrario implora un diálogo etéreo, sin identificar al interlocutor ni fijar una agenda que restablezca la paz ¿lo hará, con el cabecilla de la conspiración el interdicto Evo Morales o con el prófugo de la justicia Mario Argollo? Cuidado, el ejecutivo no tiene facultades para impedir el cumplimiento de los mandamientos de aprehensión ni liberar de culpas a los procesados por la justicia, es de esperar que no cometerán el error de interferir con el cumplimiento de la ley.
Al ser una guerra delincuencial unilateralmente declarada, la respuesta debía activar protocolos determinados por la Constitución, que obliga a cualquier gobierno a defender a la población, su rol es poner las cosas en orden evitando el caos, la violencia y la agresión, enfrentando con energía a los conspiradores que ponen en riesgo la vida de los bolivianos y la seguridad del propio presidente y de las altas autoridades de gobierno, que no los consideran contrincantes sino enemigos a los que hay que liquidar.
Mientras los golpistas se niegan a dialogar victimizándose con poses racistas harto conocidas y con exigencias ilegales, el gobierno insiste erróneamente en su pedido, con el que cree se reposicionará políticamente, sus decisiones parecen no obedecer a un plan, denotan improvisación y buena voluntad pero nada de realismo.
Pretender, en consecuencia, dialogar con representantes de corporaciones conspiradoras no es posible, en tanto que con los reivindicacionistas a las que podrían incluir en el Consejo Económico y Social, no es la solución al conflicto sino su postergación, pues en el futuro se abrirán nuevos escenarios de tensionamiento por las presiones coyunturales que reactivarán la crisis economía.
La progresión de esta guerra requiere de respuestas políticas, con la concreción de acuerdos, apoyos, pactos y alianzas entre políticos, que le permitan al gobierno frenar y desarticular la confabulación.
La agresión a millones de bolivianos por una minoría belicosa mafiosa que es apapachada por el defensor del pueblo, el vicepresidente y otros alentadores de la conspiración criminal debe cesar. Las indecisiones, los ruegos sin retribución no resolverán el conflicto y sí más bien lo consolidarán.
La inacción del gobierno y el cálculo menudo de los lideres políticos, está produciendo una reacción desde la base ciudadana democrática que sin organización ni mando sale a las calles para asumir una tarea estatal incumplida, varios gobiernos municipales dan el ejemplo con medidas propias y el comiteísmo cívico levanta cabeza en defensa de la vida y de lo que le costo al pueblo, arrancar de las manos dictatoriales: la democracia.
Ponía el punto final a este articulo y la noticia distópica cobra notoriedad en los medios, el mandamiento de aprehensión contra Mario Argollo ha sido dejado sin efecto, Argollo es el 007 nativo, con licencia para bloquear, dejó de ser un prófugo de la justicia, falta Evo y listo, viva el diálogo.
Germán Gutiérrez Gantier es abogado y político.
El presente artículo de opinión es de responsabilidad del autor y no representa necesariamente la línea editorial de Datápolis.bo.
