
l periodismo boliviano atraviesa una jornada de profundo pesar tras el fallecimiento en las últimas de dos de sus figuras más emblemáticas: el relator y periodista deportivo Tito de la Viña y el analista, cronista y estratega de comunicación política Eduardo "Pachi" Ascarrunz.
Ambos dejan una huella imborrable en la historia de los medios de comunicación, formando generaciones de periodistas y contribuyendo al desarrollo del pensamiento crítico y la información en el país.
Ni bien comenzó el Mundial 2026 en tres países de Norteamérica, el director de Datápolis, Edwin Cacho Herrera, entrevistó a Tito de la Viña para recoger sus criterios sobre la cobertura periodistica de periodistas y medios bolivianos de las diferentes citas mundialistas.
Tito de la Viña fue una de las voces más reconocidas y respetadas del periodismo deportivo nacional. Contó a Datápolis y Encontrados los viajes que realizó a mundiales en las décadas del 70 y 80, las transmisiones que realizaba de las sedes mundialistas y los reportajes que redactaba con temas especiales para el suplemento Presencia Deportiva.
Inició su carrera durante la época dorada de la radiodifusión boliviana y desarrolló una extensa trayectoria en emisoras como Radio San Gabriel, Radio Illimani, Radio Nueva América y articulista deportivo del matutino Presencia.
La noticia de su fallecimiento provocó múltiples expresiones de pesar por parte de periodistas, instituciones deportivas, excolegas y aficionados, quienes coincidieron en destacar su invaluable aporte a la comunicación deportiva del país.
Coincidentemente también falleció Eduardo "Pachi" Ascarrunz, considerado una de las mentes más lúcidas de la comunicación política y el análisis de la realidad nacional.
A lo largo de su carrera combinó el ejercicio periodístico con la asesoría estratégica y el estudio de la semiótica, convirtiéndose en una voz de consulta permanente para comprender los procesos políticos y sociales de Bolivia, según publicó la Editorial 3600 que imprimió sus libros.
Ascarrunz desempeñó funciones de asesor de comunicación para distintos presidentes de la República durante el período democrático, aportando una visión estratégica basada en el conocimiento de la opinión pública y la construcción del discurso político. Paralelamente desarrolló una intensa labor como analista, cronista y estudioso del cine, la cultura y los fenómenos sociales.
La partida de Tito de la Viña y Eduardo "Pachi" Ascarrunz representa una pérdida irreparable para el periodismo boliviano.
Las trayectorias diferentes, pero bajo el compromiso con la verdad, la comunicación responsable y el servicio a la sociedad, dejan un legado que seguirá inspirando a las nuevas generaciones de periodistas y comunicadores del país.









