
a escasez de GLP en Bolivia se debe al contrabando del producto a países vecinos, por lo se debe militarizar de inmediato las fronteras para evitar la comercialización ilegal de garrafas en precios exorbitantes, recomendó este miércoles Alvaró Ríos, exministro de Hidrocarburos y experto en esa área.
"Creo que los contrabandistas le cayeron al GLP; hay que militarizar las fronteras de inmediato", dijo Ríos a Datápolis y Encontrados antes de señalar que el GLP es más sensible que otros carburantes como la gasolina y el diésel, porque está directamente relacionado con la elaboración de alimentos en las familias.
Ríos es uno de los expertos que vino alertando en los últimos años sobre la necesidad de que Bolivia deba importar GLP ante la caída de producción de gas natural y petróleo. "Pensé que la necesidad de importar GLP sería en la temporada de invierno en Bolivia, sobre todo en el occidente del país".
El experto pidió al gobierno prepararse logísticamente y económicamente para la importación de GLP de manera anticipada, antes de que llegue la estación de invierno. "El Gobierno debe hablar con sinceridad y con la verdad a los bolivianos sobre este tema", sostuvo Ríos.
Además, sugirió que, a diferencia de lo que sucedía en los regímenes del MAS, el tema del GLP y una eventual importación de gas natural en los próximos años debe ser comunicado por un solo vocero en el área de hidrocarburos del gobierno nacional.
El GLP es el único carburante que no subió de precio en el marco del Decreto 5503, manteniéndose en Bs 22,50 el costo por cada garrafa. Explicó que si se levantara la subvención del GLP, los cilindros costarían hasta 100 bolivianos.
"Soy enemigo de los subsidios, pero el Gobierno es el que debe decidir", agregó en la entrevista con Datápolis y Encontrados.









