
ronto será un año que Rodrigo Paz asumió el gobierno de Bolivia —noviembre 2025— y que Luis Arce lo dejó. ¿Y en que quedó actualmente el modelo de desarrollo que implementó Luis Arce desde 2006 al iniciar el gobierno del MAS de Evo Morales? Este modelo fue llamado Modelo de Desarrollo Social Económico Comunitario y Productivo, MESCP, y posteriormente recibió el complemento “con sustitución de importaciones” inspirándose en el antiguo programa de la CEPAL de los años 70.
El modelo de Luis Arce destruyó al país en casi 20 años así como al conjunto de sus estructuras macroeconómicas, productivas, sociales, jurídicas y morales (sus hijos, apoyados por él se dedicaron a saquear a empresas importantes).. El modelo estaba organizado además para incentivar y proteger el reino de la producción de drogas ilícitas y el narcotráfico mediante la jerarquía superior de magistrados, fiscales y jueces del país.
El objetivo final del modelo era sentar las bases del “modo de producción socialista”, al igual que los viejos países socialistas como Cuba y la Unión Soviética. El modelo estaba concebido, además, para impedir el ingreso de la inversión extranjera.
El MESCP tenía dos pilares, el primero llamado “sector estratégico generador de excedentes” con los hidrocarburos, la minería, la electricidad y los recursos ambientales, y el segundo con el sector “generador de ingresos y empleos para la gente”, incluyendo a la industria manufacturera, a la agricultura, al turismo y a la vivienda.
El modelo comenzó con la nacionalización de la empresa Yacimientos Petrolíferos fiscales Bolivianos, YPFB, productora de gas, perteneciente al sector primario exportador al igual que las minas. El objetivo al volverla estatal era captar sus ganancias o “excedentes” y redistribuirlos a los sectores “generadores de ingresos y empleos”. La redistribución debía lograrse mediante inversiones públicas y la creación de nuevas empresas en los diferentes sectores productivos. Esta filosofía está basada en que es la demanda interna y no la oferta la que incentiva la economía.
Cuando se nacionalizó YPFB el año 2006 los precios del petróleo en el mercado mundial eran elevados así como el precio del gas que exportaba Bolivia al Brasil y a la Argentina. En ese momento el país lograba buenas ganancias y buenos “excedentes” que eran redistribuidos crecientemente a los sectores generadores de ingresos y empleos.
Sin embargo los precios del petróleo y del gas continuaron subiendo mucho más, a casi el doble entre 2006 y 2014. Bolivia vivió entonces un largo período de bonanza, las Reservas Internas Nacionales (RIN) y el Producto Interno Bruto (PIB) crecían anualmente como nunca antes y los periodistas favorables al régimen crearon el término “evonómics” para caracterizar la supuesta creatividad e inteligencia de los gobernantes.
Lamentablemente, a partir del año siguiente, desde el 2015, los precios del petróleo en el mercado mundial cayeron anualmente como piedras desde un edificio de 20 pisos y los precios no se levantaron más desde entonces. El creador del MDESCP no había previsto la posibilidad de que los precios podían caer. Los gobernantes se olvidaron hasta entonces de que era necesario efectuar exploraciones e inversiones cada año para mantener constantes y crecientes los ingresos y los “excedentes”.
Como el modelo ya no generaba excedentes, el teórico tuvo que recurrir a la deuda externa e interna. Desde entonces el gobierno comenzó a prestarse de los países amigos y a extraerlo de los recursos internos pero a rechazar a los organismos internacionales que le recomendaban poner las cuentas en orden.
Gracias a la redistribución de los excedentes entre los años 2006 y 2025 se crearon 67 empresas estatales en los diferentes sectores productivos. Muchas de estas empresas funcionaron mal durante ese largo periodo. En lugar de producir bienes y servicios para la población de manera rentable, es decir, con ganancias para sí mismas y para la sociedad, se ocuparon sobre todo de “chupar y absorber“ las arcas del Estado. Cada año estas empresas dejaban pérdidas que el Estado debía reponer para pagar los sueldos de los gerentes y empleados ineficientes y corruptos pero militantes del partido.
Los empleados públicos aumentaron de 200.000 hasta 500.000 en menos de 10 años no debido al crecimiento de la sociedad y de la economía sino por necesidad política. Las centrales sindicales y los llamados sectores sociales de las diferentes regiones hacían sus pedidos y estos debían ser cumplidos por el gobierno.
Además, se sabe —se debe investigar— que la alta burocracia gubernamental usaba parte de los recursos de las empresas como “caja chica personal” y que 42 de las empresas estatales (28%) eran instrumentos de corrupción y solo 4 fueron ligeramente rentables.
El analista Luis Fernando Romero elaboró el siguiente “ranking” de las 10 empresas públicas más deficitarias —en bolivianos—, con corte hasta marzo del año 2025:
Mi Teleférico: -199.759.371 YLB: -196.696.195 Empresa Boliviana de Producción Agropecuaria: -49.797.085 Empresa Pública Yacana: -25.025.347 Empresa Estratégica Boliviana de Construcción y Conservación de Infraestructura Civil: -15.816.150 Empresa de Servicios Aéreos Bolivianos: -14.587.484 Empresa Siderugica del Mutún: -14.044.497 Empresa Azucarera San Buenaventura: -10.849.622 Administración de Servicios Portuarios - Bolivia: -10.495.684 Empresa Boliviana de Industrialización de Hidrocarburos: -3.645.093
Esta lista no incluye 57 otras empresas públicas como la Metalúrgica de Vinto, Cartonbol, Lacteosbol y muchas otras.
Esta información es importante para el nuevo gobierno para hacer un reajuste en el gasto público, reducir el déficit fiscal y otros como la falta de carburantes, la escases de dólares y la inflación galopante.
Con otro modelo liberal la economía podía haber crecido en por lo menos 4 a 5% % anualmente, pero no con el MESCP que se dedicó a bloquear el crecimiento de las empresas privadas más eficientes e impedir el ingreso de los inversionistas extranjeros. Durante todo e período oficial del modelo el gobierno estableció cupos anuales a la exportación a las agroempresas de Santa Cruz, consideradas las más eficientes del Bolivia.
De esta manera el gobierno privaba al país el ingreso de dólares para la importación de insumos productivos necesarios para el crecimiento de las empresas de los diferentes sectores e incentivar e incrementar la producción general.
Según Luis Arce “el Estado tiene que ser todo: planificador, empresario, inversionista, banquero, regulador y productor del desarrollo”. Con esta filosofía se bloqueó, hundió y fundió a Bolivia por muchos años.
Bernardo Corro Barrientos es economista y antropólogo.
El presente artículo de opinión es de responsabilidad del autor y no representa necesariamente la línea editorial de Datápolis.bo.
