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as políticas económicas en Bolivia han incluido medidas obligatorias de depósito de divisas provenientes de la venta de productos de exportación. Este enfoque no es nuevo, durante su mandato Germán Busch ordenó que las divisas generadas por la venta de minerales se depositaran en el BCB. A esta medida se opuso el minero Hochschild, ocasionando casi su fusilamiento. Durante la presidencia de Víctor Paz, tras la nacionalización de las minas y la creación de la COMIBOL, se dispuso que el Banco Minero de Bolivia vendiera los minerales de COMIBOL al exterior y pagara a esta empresa en moneda nacional, dejando a disposición del Gobierno los dólares obtenidos por dichas ventas.

Víctor Paz, en 1985, promulgó el D.S. 21060 fundamentando la necesidad de adoptar nuevas soluciones de política económica para abordar los problemas subyacentes de la crisis que había alcanzado proporciones de colapso nacional. El Art. 5 establece el mantenimiento del régimen de venta obligatoria al BCB del 100% de las divisas provenientes de la exportación de bienes y servicios, tanto del sector público como del privado.

Se ha delineado una perspectiva histórica sobre una medida crucial para el país, destacando la necesidad de que, tanto el sector público como el privado contribuyan a la generación y asignación de divisas. Es imperativo reconocer que la responsabilidad de la producción y distribución de divisas no puede recaer únicamente en el Estado; es esencial para la economía nacional que los exportadores privados también contribuyan depositando sus divisas; además, el Gobierno debe implementar políticas económicas más abiertas que fomenten la exportación de bienes y servicios con valor agregado, dejando de lado las falsas pretensiones estatistas de industrialización.

Sin embargo, la anulación del Art. 5 con Sánchez de Lozada al final de su mandato, en 1997, eliminó la obligación a los privados de depositar sus divisas. Es importante señalar que en ese momento las autoridades del BCB y funcionarios como Luis Arce Catacora, estaban al tanto de las consecuencias negativas de esta medida, e incluso, habrían colaborado con el Gobierno saliente para implementarla.

Resulta desconcertante que Arce Catacora, como Ministro de Economía de Morales, no restableciera la obligatoriedad de depositar las divisas privadas en el BCB. Ahora, en su papel de Presidente del Estado Plurinacional, exige a los actores privados depositen sus divisas al BCB, cuando estas ya no están en el país, y cuando las exportaciones públicas caen al fondo del abismo, lo que demuestra que Arce Catacora no aprendió de la historia, o se podría afirmar que, en ese entonces, militantemente apoyó a esa medida. Finalmente, ¿qué hace el BCB con el régimen cambiario de acuerdo a las facultades otorgadas por la Ley 1670?

Queda claro que Arce Catacora nunca propuso una política económica sostenible en el tiempo, sólo administra la economía nacional cuando hay divisas.

Sergio Medinaceli Soza es periodista.

El presente artículo de opinión es de responsabilidad del autor y no representa necesariamente la línea editorial de Datápolis.bo.