Imagen del autor
U

na visión periférica de la realidad política de los últimos 75 años.

Ciclos y paradigmas históricos

La Revolución Nacional de 1952 cerró el ciclo del coloniaje minero-feudal, instaurando un nuevo periodo con paradigmas como la nacionalización de las minas, la reforma agraria, el voto universal y la reforma educativa. Estos cambios políticos y sociales enfrentaron a las estructuras tradicionales de poder, representadas por la "rosca minero-feudal".

El ciclo del Movimiento Nacionalista Revolucionario (MNR) terminó en 1964 con un golpe liderado por René Barrientos, quien intentó instaurar un modelo conocido como "Revolución Restauradora". Su gobierno se caracterizó por políticas anticomunistas, represión de movimientos como la guerrilla del Che Guevara, y el establecimiento del Pacto Militar Campesino.

Dictaduras y transición democrática

Tras la muerte de Barrientos, Bolivia entró en una etapa de gobiernos militares. Entre 1971 y 1978, el régimen de Hugo Banzer bajo el paradigma de orden, paz y trabajo impulsó una economía en auge, beneficiada por precios altos de minerales e hidrocarburos. Sin embargo, la represión y el desgaste político dieron lugar a una serie de golpes militares que culminaron en el retorno a la democracia en 1982. Para este propósito las nuevas generaciones políticas como los partidos de izquierda y el MIR dieron lugar a una fortaleza para vencer a la dictadura e imponer la democracia.

La democracia se consolidó con nuevos paradigmas, como el respeto a la Constitución y la alternancia política. Sin embargo, el gobierno de la UDP (1982-1985) enfrentó una crisis económica severa, marcada por hiperinflación. Víctor Paz Estenssoro, en su cuarto mandato, adoptó medidas liberales en 1985 que estabilizaron la economía, aunque con alto costo social, como el despido masivo de mineros. Paz Zamora abrió la época del gas, firmó contrato con Brasil para la exportación del gas e impuso políticas hidrocarburíferas para la exploración y explotación del gas.

El neoliberalismo y sus contradicciones

Los años 90 consolidaron un ciclo liberal, con reformas estructurales como la controvertida capitalización de empresas estatales y la apertura a inversiones extranjeras. Los paradigmas de este periodo giraron en torno al desarrollo económico y la modernización del Estado. Sin embargo, la inestabilidad política y las desigualdades llevaron al colapso del modelo liberal en 2003, tras la caída de Gonzalo Sánchez de Lozada.

El ascenso del MAS y nuevos paradigmas

El ciclo liderado por Evo Morales comenzó en 2005, con paradigmas basados en el Estado Plurinacional, la inclusión social, la nacionalización de recursos naturales y el anti imperialismo. Aprovechando los altos precios del gas y los minerales, Bolivia experimentó un auge económico, heredado de la época liberal, aunque acompañado de denuncias de corrupción, gasto excesivo, despilfarro y conflictos internos.

El gobierno de Morales erosionó los principios democráticos al forzar su reelección, ignorando un referéndum de 2016. La crisis se profundizó con el fraude electoral de 2019, que derivó en su renuncia, además de las denuncias de inmoralidad del ex gobernante y la instalación de un gobierno transitorio liderado por Jeanine Áñez, marcado también por irregularidades.

Declive del ciclo populista

El retorno del MAS en 2020 con Luis Arce marca un periodo de crisis. Problemas como el agotamiento de las reservas gasíferas, el narcotráfico, la corrupción, la disminución de divisas, la división interna del partido, el crecimiento del Estado con la creación de empresas improductivas y el caos de los órganos del Estado reflejan el desgaste del ciclo populista y la necesidad de nuevos paradigmas.

Conclusión

Bolivia enfrenta ahora el desafío de construir una nueva contradicción que supere las crisis heredadas y siente las bases para un futuro democrático, sostenible y plural excluyendo a todos los conductores de los cuatro órganos del Estado.

Sergio Medinaceli Soza es periodista.

El presente artículo de opinión es de responsabilidad del autor y no representa necesariamente la línea editorial de Datápolis.bo.