
l 7 de mayo de 1826 se inauguró el Colegio Nacional Pichincha, en la ciudad de Potosí, cuya fundación se produjo el 2 de marzo del mismo año, mediante decreto dictado por el Mariscal Antonio José de Sucre. El año anterior, el 10 de octubre de 1825, Simón Bolívar había dictado otro decreto, que estableció un impuesto a la actividad minera, destinado íntegramente al funcionamiento del Colegio.
Mañana, el Pichincha celebrará 200 años de vida, al servicio de la juventud potosina. Por sus aulas pasaron insignes profesores y de las mismas salieron notables bachilleres, que dieron lustre no sólo a Potosí, sino a Bolivia.
El día de la inauguración, estuvieron presentes, entre otros, el prefecto del departamento, Casimiro Olañeta y el coronel León Galindo Camacho, Jefe Militar. Dos días después, se nombró el primer rector, el abogado y sacerdote Juan Manuel Calero Vargas, y como Vicerrector al Dr. Manuel Anselmo Tapia.
En años posteriores fueron rectores o directores del colegio los conocidos José Ignacio Sanjinés (autor de la letra del Himno Nacional). José María Linares (presidente de la República), José David Berrios (poeta y escritor), Macedonio Araujo (fundador y primer presidente de la Sociedad Geográfica y de Historia "Potosí"), Vicente Terán Erquicia, Luis Subieta Sagárnaga; Pacífico Sequeiros, Ricardo Bohórquez Ramírez, Aniceto Arce, Modesto Omiste Tinajeros, Juan Misael Saracho, Germán Montesinos y varias otras personalidades.
Entre sus maestros estuvieron Cecilio Guzmán de Rojas, Ricardo Alcalá, Carlos Medinaceli (alumno y profesor), Gregorio Rendón, Walter Sevilla Vargas, Eduardo Ríos, Yolanda de Yapur, Justo Poquechoque, Humberto Iporre Salinas, Nario Chacón, Primo Subieta, Luis López, Humberto Berazain, Ernesto Poppe y Francisco Matijasevic, algunos de ellos también estudiantes.
Algunos de sus alumnos, durante la década de los 40, fueron Gustavo Villegas Cortés, Gustavo Barrón, Luis Alfonso Fernández, Ángel Villalba (un gran filósofo del Derecho), Jorge Derpic Matulic y los hermanos Óscar y Enrique Wille. En la década de los 60, Jaime Ayllón, Franz Gonzalez Arduz, Carlos Saavedra y Hugo Paredes.
En la década de los 60 surgieron las primeras bandas de música de los colegios de Potosí y, a raíz de ello, se generó una rivalidad entre el Pichincha y el Colegio Franciscano. Esa condición de adversarios llegó también al básquet, lo que llevó a que, en varias ocasiones, se produjeran puñeteaduras entre pichincheños y “panchos”. En alguna ocasión, las clases en el Franciscano, en el cual estudiaba yo, se suspendieron porque, al finalizar un partido de básquet, los pichincheños fueron a apedrear el colegio.
Esta rivalidad se modificó más adelante, y se mantiene hasta el día de hoy, entre los colegios Pichincha y Calero, y se ha extendido, aunque con menor intensidad, a los colegios Carlos Medinaceli y José David Berríos.
El Colegio Pichincha ha recibido varias condecoraciones, entre las que sobresale el Cóndor de Los Andes, en el grado de Gran Cruz, que le fue otorgada en 1957 por el entonces presidente de la República. Hernán Siles Zuazo. También recibió otras condecoraciones: Condecoración Departamental de la Orden “Cerro de Plata” en su grado de “Comendador” en fecha 25 de octubre de 1972; condecoración Departamental “Cerro de Plata” a cargo del Prefecto del Departamento de Potosí en fecha 6 de mayo de 1991; reconocimiento como primer colegio asociado a las escuelas de la UNESCO en fecha 7 de mayo de 1999; condecoración Parlamentaria Nacional a cargo del Senado Nacional, en su grado “Bandera de Oro” en fecha 7 de mayo de 2001, Premio “Paul Harris” Homenaje del Rotary Club Potosí a su dedicación, esfuerzo y digno servicio a su comunidad, diciembre de 2001; condecoración “Guarda Tojo de Oro,” máxima distinción de FEDECOMIN, en 2004 y la Condecoración especial “Franz Tamayo” al mérito, por los 198 años de Servicio de la educación boliviana” por la Cámara de Senadores en 2024.
No se debe olvidar que el colegio Pichincha es un colegio de educación secundaria que tiene una sección de Humanidades y otra Técnica Industrial, siendo actualmente sus directores la Mgr. Silvia Eugenia Martínez Borja y el Lic. Juan Marco Condori Calizaya. Tuvo también su Club Cultural dirigido por Walter González León, Gustavo Sánchez y Primo Villalba.
Habría muchísimo más que decir de este colegio, pero una columna como ésta no nos permite hacerlo. Tan solo le rendimos un homenaje a este importante establecimiento educativo que funciona hasta hoy en lo que fue el convento de los betlemitas y que, por eso hecho, es conocido como “La vieja casona”. Recordando su lema, “Constancia y trabajo”, decimos con respeto, ¡Al gran Pichincha, SALUD!
El autor agradece a Franz Gonzales Arduz y Juan José Toro Montoya por su colaboración con importantes datos para la columna.
Carlos Derpic Salazar es abogado.
El presente artículo de opinión es de responsabilidad del autor y no representa necesariamente la línea editorial de Datápolis.bo.
