
ectores sociales ligados al evismo fueron expulsados este domingo de la marcha "Bolivia no se vende", en el segundo día de la caminata que partió de la localidad de Calamarca. El objetivo fue evitar que la movilización convocada por la COB y que culminará este lunes en La Paz sea descalificada por el Gobierno con supuestas vinculaciónes con la corriente política de Evo Morales.
Dirigentes del magisterio urbano, militantes del trotskysmo, expulsaron de la movilización a representantes de las seis federaciones cocaleras del trópico de Cochabamba, a quienes acusaron de haber cooptado y degradado históricamente a las organizaciones sindicales a través del MAS.
La emblemática dirigente del magisterio urbano de La Paz Wilma Plata, integrante del ala trotskysta, encabezó los reclamos contra exdirigentes sindicales vinculados a los gobiernos del MAS y exigió la salida de los representantes del trópico cochabambino.
“No aceptamos la presencia de corruptos, de gente que ha gobernado y ha destruido el país”, afirmó la dirigente ante los manifestantes y medios de comunicación.
Denunció que las Seis Federaciones del Trópico y sus dirigentes no representan a las bases, sino a estructuras que, según dijo, corrompieron a las organizaciones sindicales y promovieron divisiones internas durante años.
Dirigentes y maestros de base del magisterio urbano paceño forzaron la retirada de los delegados del trópico, mientras se escuchaban consignas de “¡Fuera masistas!”.
Las acusaciones también apuntaron directamente al ex secretario ejecutivo de la COB, Juan Carlos Huarachi, a quien Plata señaló como símbolo de la “degeneración” sindical.
Huarachi, investigado por enriquecimiento ilícito, uso indebido de influencias y concusión, se encuentra actualmente con detención preventiva por seis meses en la cárcel de San Pedro de La Paz, luego de que un juez estableciera la probabilidad de que abusó de su influencia política para recibir sobornos.
Su figura estuvo rodeada de polémica desde su designación en 2018, por su cercanía con los gobiernos de Evo Morales, Luis Arce e incluso por haber negociado una prórroga de su mandato durante el gobierno transitorio de Jeanine Áñez.
De acuerdo con las imágenes divulgadas por redes sociales, los representantes del trópico, aliados y seguidores de Evo Morales, estaban detrás de la columna de la Confederación Sindical Única de Trabajadores Campesinos de Bolivia (CSUTCB).
Plata los señaló y varios representantes del magisterio pidieron que se retiren de la marcha. Los campesinos y los mineros, que históricamente tuvieron el control de la COB, han tenido varios episioios de confrontación.
Desde la nueva directiva de la COB, las bases han planteado la necesidad de recuperar la autonomía sindical y recomponer la imagen de una organización que históricamente fue emblema de la lucha contra las dictaduras militares, pero que hoy enfrenta cuestionamientos por la cercanía que tuvo con el poder político.
Pese a los incidentes, la marcha “Bolivia no se vende” continuará su recorrido y está previsto que llegue este lunes a la ciudad de La Paz, donde se realizará un cabildo en inmediaciones de la cervecería.
La dirigencia de la COB anticipó que en el trayecto se sumarán más sectores afiliados para reforzar la demanda central: abrogación del Decreto 5503.









