
as intensas lluvias registradas en los últimos días en Cochabamba han provocado deslizamientos y hundimientos de tierra en la zona sur de la ciudad que dejaron por el momento más de 80 familias afectadas y obligadas a abandonar sus viviendas ante el inminente riesgo de colapso.
La Alcaldía de Cochabamba declaró desastre municipal en las Organizaciones Territoriales de Base (OTB) Nuevo Amanecer y Bajo Salvador D-8, ubicadas en la serranía Ticti Sur, luego de que reportes técnicos advirtieran sobre la inestabilidad del terreno y daños estructurales severos.
El pasado domingo, al menos una veintena de viviendas cedió por completo, lo que obligó al desplazamiento temporal de sus ocupantes hacia otros puntos de la ciudad.
El presidente del Concejo Municipal de Cochabamba, Walter Flores, precisó que 83 familias resultaron afectadas por estos fenómenos y aseguró que se coordinará con los gobiernos departamental y nacional para brindar atención y apoyo a los damnificados.
“Se harán los estudios correspondientes y se tocarán las puertas del Gobierno nacional para brindar el apoyo necesario”, sostuvo Flores.
Este desastre, que se repite año tras año en ciertas zonas de la ciudad, pone en evidencia la falta de medidas preventivas efectivas.
A pesar de que estas áreas están identificadas como de alto riesgo, no se han implementado planes de contingencia adecuados. La situación se agrava por la ausencia de un sistema de alcantarillado eficiente, lo que provoca la saturación del suelo y facilita los movimientos de tierra. Además, la existencia de una falla geológica activa en la zona contribuye a la inestabilidad del terreno.
La combinación de estos factores, sumada a la falta de infraestructura adecuada y al descuido en la planificación urbana, ha generado una crisis que pone en peligro la vida y el patrimonio de los residentes.
La Alcaldía y las autoridades locales trabajan en la evaluación técnica para diseñar soluciones a corto y largo plazo. Sin embargo, la comunidad exige acciones concretas y urgentes que vayan más allá de las declaraciones, incluyendo la ejecución inmediata de obras de drenaje, estabilización del terreno y reubicación segura de las familias afectadas.
Este llamado a la acción busca evitar que tragedias como esta se repitan y que la seguridad de los cochabambinos sea una prioridad en la planificación urbana y en la gestión de riesgos naturales.









