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os conflictos sociales en el país desembocaron este miércoles en do escenarios opuestos, ambos en la sede de gobierno. Mientras los transportistas firmaron un nuevo acuerdo, esta vez con la firma del presidente Rodrigo Paz, que desactivará ese frente, la COB y sus organizaciones afiliadas radicalizaron sus protestas llegando a la toma simbólica del Ministerio de Trabajo.

La dirigencia en pleno de los choferes fue recibida esta mañana en la Casa Grande por tres ministros y otras autoridades. Protagonizaron una reunión que concluyó con la suscripción de un nuevo acuerdo que atenderá las demandas de los transportistas como la comercialización de "gasolina limpia", el abastecimiento de diésel de manera normal, acelerar y descentralizar el resarcimiento por daños en los motores y ejecutar la reparación de caminos, puentes y carreteras del país.

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En cambio, los cobistas se enfrentaron con la Policía a una cuadra de la Casa Grande este mediodía, luego de una marcha exigiendo el cumplimiento del aumento salarial y otras reivindicaciones sectoriales. Los manifestantes utilizaron petardos y cachorros de dinamita, mientras los efectivos dispararon gases lacrimógenos para dispersar la protesta en el centro de la ciudad de La Paz.

Los dirigentes de los choferes dejaron la Casa Grande satisfechos con haber logrado que la firma del presidente haya sido estampada en la reunión de este miércoles y se comprometieron a suspender el paro escalonado que ayer cumplió 24 horas de paralización de actividades y bloqueos en varias puntos del país.

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Tras los violentos enfrentamientos con el contingente policial en proximidades de la Casa Grande, una parte de la dirigencia cobista procedió a la toma simbólica del edificio central del Ministerio de Trabajo, ubicado en la esquina de la calles Yanacocha y Mercado de La Paz.

Un reforzado contingente policial antidisturbios llegó a las puertas del edificio; en tanto, que un grupo de fabriles y de otros otros sectores instalaron una vigila en puertas del Ministerio de Trabajo.

Otro sector que protagoniza los conflictos sociales en Bolivia y espera reunirse con el presidente Paz es el indígena campesino que marchó desde Pando y Beni para exigir la abrogación de la Ley 1720 de reconversión de tierras. Desde el Gobierno se abrió la posibilidad de que el mandatario pueda recibir a los marchistas en cualquier momento.