
e reunieron por separado este domingo, pero llegaron a la misma conclusión. Las reuniones ampliadas de la COB y de la Federación de Campesinos de La Paz descartaron sentarse en la mesa del diálogo y decidieron continuar con los bloqueos y las movilizaciones hasta que el presidente Rodrigo Paz renuncie al cargo que juró el 8 de noviembre de 2025.
Jaime Solares, asesor de la COB, y un dirigente de la denominada federación Túpac Katari, uno en La Paz y otro en El Alto, dijeron: "La lucha continúa" y explicaron que sus sectores determinaron no dialogar con el gobierno de Paz y masificar las medidas de presión para que el mandatario renuncie a la presidencia de Bolivia por haber engañado con una postura de centro izquierda en la campaña electoral y ahora gobierna con la derecha nacional y extranjera.
La determinación de la COB y de la Federación de Campesinos de La Paz anticipa que junio iniciará con crisis política con tendencia a agudizarse y la inacción del Gobierno en su obligación de poner orden en el país y aplicar los instrumentos que le otorga la Constitución como la dictación del estado de excepción y otras medidas como el control militar y policial de las principales carreteras bolivianas.
La Administradora Boliviana de Carreteras (ABC) registró este domingo 94 puntos de bloqueo a nivel nacional. La medida de presión, que mantiene aisladas a seis de las nueve regiones del país, cumple un mes y afecta severamente el transporte y el abastecimiento de bienes esenciales y ha provocado hasta el momento siete fallecidos, según la Defensoría del Pueblo, y pérdidas que superan los $us 1.680 millones, informó la Cámara Nacional de Industrias.
Solares mencionó a los medios de comunicación que los sectores que exigen la renuncia de Paz "tienen fuerzas para aguantar por mucho tiempo" y pidieron a Mario Argollo, principal dirigente de la COB, intensificar las acciones de protesta a nivel nacional hasta conseguir la renuncia de Paz y la convocatoria a nuevas elecciones en un plazo de 90 días.
En el departamento de La Paz, además de cobistas y campesinos, la dirigencia del transporte determinó un paro indefinido que está por cumplir una semana, aunque varios de minibuseros, trufistas y taxistas se rebelaron ante los dirigentes porque deben generar ingresos para la subsistencia de sus familias.
Aún no se conoce qué determinación adoptarán los dirigentes del transporte a nivel departamental, mientras la COB y los campesinos de La Paz alistan una nueva movilización de características masivas sobre la sede de gobierno.
Ante este panorama, ninguna autoridad del gobierno de Paz se pronunció para expresar la reacción oficial sobre las determinaciones de los ampliados de la COB y la Federación Túpac Katari. Tampoco lo hicieron hasta el momento quienes se plantearon como mediadores, el caudillo Evo Morales y el vicepresidente Edmand Lara.









