
al como estaba previsto, Donald Trump y su delirio de un gobierno global acapararon la atención del mundo cuando le tocó participar en el Foro Económico Mundial en Davos, Suiza, evento en el que exigió negociones inmediatas para adquirir Groenlandia. "No quiero utilizar, solo quiere ese pedazo de hielo", dijo desafiante ante presidentes de 60 países, altos ejecutivos empresariales y representantes del organismos internacionales.
"La gente pensó que usaría la fuerza. No tengo por qué recurrir a la fuerza. No quiero usar la fuerza. No recurriré a la fuerza", aseguró Trump en su intervención en el encuentro de líderes mundiales, la más esperada en esta edición y marcada por la tensión entre EEUU y Europa por los deseos de Trump de hacerse con la segunda isla más grande el mundo.
"Lo que pido es un trozo de hielo, frío y mal ubicado, que pueda jugar un papel vital en la paz mundial y la protección del mundo", afirmó olvidando de manera conveniente que Groenlandia ocupa una posición estratégica en términos geopolíticos y contiene minerales estratégicos. "Sólo EE.UU. puede proteger esta gigantesca masa de tierra, este pedazo gigante de hielo", provocó.
Los daneses y groenlandenses "pueden decir que sí y lo apreciaremos; pueden decir que no y lo recordaremos", amenazó el mandatario, quien dijo que la anexión de Groenlandia es "una pequeña petición" comparado con todo lo que han aportado a la alianza de la OTAN "durante décadas".
"Nosotros hemos estado siempre al 100% con la OTAN cuando se ha necesitado, pero no estoy seguro de que (el resto de socios) estarán a la altura con nosotros", indicó en un discurso crítico con la Alianza del Atlántico Norte y con Europa, de la que dijo que no avanzaba "en la dirección correcta", según informó la agencia EFE.
La intervención llega precedida de un aumento de las presiones de la Casa Blanca sobre Europa por el territorio danés. Trump amenazó la semana pasada con aranceles a ocho países europeos, entre ellos Francia, Alemania y Dinamarca, por participar en maniobras militares en la isla ártica.
En respuesta a Trump, el ministro de Asuntos Exteriores danés, Lars Løkke Rasmussen, rechazó que Dinamarca pueda negociar con el presidente de Estados Unidos. "Donald Trump quiere iniciar negociaciones inmediatas sobre Groenlandia, pero no puede ser", dijo.
Por su parte, el Parlamento Europeo decidió paralizar la ratificación del acuerdo que Bruselas y Washington firmaron en verano en materia comercial, por las amenazas del presidente estadounidense, contra esos ocho países europeos en su intento por adquirir Groenlandia.
La expectación por escuchar a Trump en la pequeña ciudad suiza fue tal que el acceso al auditorio principal del Centro de Congresos de Davos estuvo completamente abarrotado de gente, así como la escalera principal que conecta esa zona con la planta de entrada.
Trump llegó a la ciudad alpina en helicóptero con varias horas de retraso sobre lo previsto inicialmente, después de que el avión presidencial, el Air Force One, sufriera una pequeña avería al salir del país y tuviera que volver a Maryland.









