Image description
P

or primera vez en la historia democrática de Bolivia, el presidente del más alto tribunal de justicia ha decidido salir del país en calidad de exiliado argumentando que la "libertad y la vida de toda mi familia está en peligro". Romer Saucedo, quien se mantiene como presidente del Tribunal Supremo de Justicia hasta fin de año, aunque promovió la elección de otro magistrado en ese puesto, comunicó su salida del país este miércoles mediante un post en Facebook.

Saucedo adelantó su alejamiento de la presidencia del Supremo de Justicia tras la caída del ahora encarcalado exfiscal general Róger Mariaca y la difusión de dos listas de bolivianos con prohibición de ingresar a Estados Unidos, mediante el retiro de visas o la declaratoria de inelegibles.

Publicidad Coca Cola

William Herrera, exfiscal de Santa Cruz, no descartó que Saucedo esté vinculado al caso Mariaca y a una nueva lista de desvisados porque resulta inexplicable que haya salido del país en calidad de exiliado sin que se haya abierto un proceso penal en su contra.

Saucedo fue elegido en los comicios judiciales parciales en 2024 y accedió a la presidencia del TSJ a inicios de 2025 como una señal de cambio desde el máximo puesto del Órgano Judicial. El inicio de su presidencia coincidió con la elección de Mariaca como fiscal general del Estado elegido por más de dos tercios de votos de la Asamblea Legislativa en octubre de 2024.

A continuación, Datápolis publica el extenso post de Saucedo en Facebook.

"Me ha tocado tomar la decisión MÁS DURA DE MI VIDA, pero como siempre, hablaré con la verdad y sin rodeos.

Bolivia dejó de ser un país seguro. MI LIBERTAD Y LA VIDA DE TODA MI FAMILIA CORREN PELIGRO. Se acabaron las garantías jurídicas: el poder político convirtió nuevamente a la justicia en una puerta giratoria que ejerce como regla la detención preventiva a quien no comulga con ellos, y tampoco titubea para contratar sicarios y silenciar gente con la muerte.

Se vienen construyendo relatos en base a mentiras y sé que van a sembrar pruebas para desacreditarme. Pero no solamente a mí: lo harán además con otros liderazgos emergentes, referentes regionales y nacionales, para después de haberlos desacreditado en redes sociales y medios de comunicación, darles la estocada judicial final.

No perdonaron que un provinciano haya puesto un alto a las intromisiones de políticos en la justicia. No toleran que haya actuado con la frontalidad con la que me criaron, con las herramientas jurídicas que mi formación, tanto en Bolivia como en el exterior, me otorgó.

Desde que me postulé a la preselección en la Asamblea Legislativa anterior, no era un candidato favorito, pero esa formación académica me permitió llegar entre los 8 MEJORES SELECCIONADOS para estar en la papeleta. Posteriormente, el pueblo cruceño me respaldó en las urnas con MÁS DE 740 MIL VOTOS — después de que activistas investigaron nuestro historial profesional y si teníamos afinidad política alguna —, siendo EL MÁS VOTADO DE TODO EL PAÍS para ejercer en el Tribunal Supremo de Justicia.

Esa frontalidad y sinceridad para decir las cosas causó molestias desde el inicio, incluyendo al anterior gobierno, pero los actuales empezaron un ataque sistemático y gradual: primero para desacreditarme ante mi pueblo con esos relatos construidos en base a la mentira. Y estoy seguro de que pretenderán utilizar elementos de convicción que serán fabricados a la medida de algunos políticos, para luego convertirme en un objetivo judicial y así ser el trofeo con el que celebren la toma del Órgano Judicial que tanto ansían. ¡NO LES DARÉ EL GUSTO! MI CABEZA NO SERÁ SU TROFEO.

A usted, papi, le pido que no se me vaya a quebrar, mi viejo roble. Usted es un hombre que nadie jamás pudo apuntar con el dedo y me enseñó a trabajar honradamente. Le prometo que nos vamos a reinventar. Hace un par de días, le conté públicamente al país y al presidente Rodrigo Paz que, mientras estuve en celdas detenido injustamente cuando tenía 21 años, usted me visitaba todos los días por las mañanas con su termo de agua caliente y tomábamos mate mientras conversábamos. Hoy esos mates tendrán que esperar. No volveremos a compartirlos desde una celda; la distancia me obliga a que hagamos una pausa.

A usted, mami, le encargo a mi viejo. Usted sabe lo mucho que significa en mi vida, llevo su nombre y soy el único varón de la familia. Manténgalo sanito y fuerte. Usted es la mujer que lo acompañó toda la vida y confío en que nos seguirá transmitiendo la bravura de toda una leona que protege y encara luchas.

A mis hermanas: siempre unidad. Son buenas peladas y no se imaginan cuánto las amo. Se vendrán tiempos difíciles, intentos de persecución y amedrentamiento. Resistan a los cobardes que ya empiezan a articular ataques contra ustedes para intentar debilitarme en el alma. ¡NO SE CALLEN ANTE CUALQUIER ABUSIVO DEL PODER QUE INTENTE PERSEGUIRLAS! Ustedes han forjado su camino sin ayuda de nadie y de manera honrada. Que nos investiguen todo lo que quieran, pero que no siembren pruebas, que no sean cobardes.

YO, DESDE AFUERA, PUEDO SER MÁS ÚTIL QUE ESTANDO EN UNA CÁRCEL O MUERTO.

A partir de hoy, este sacrificio se convertirá en símbolo de una familia que decide enfrentar la tiranía de los cobardes, de los mentirosos, de aquellos a quienes les gusta dividir hogares. A partir de hoy, ustedes tampoco callen nada ante esos cobardes.

Por esos peligros que hoy les expongo, sabiendo además que en Bolivia — como se lo dije en aquella entrevista a Fernando del Rincón en CNN — EL SICARIATO LE DOBLÓ EL BRAZO AL ESTADO, teniendo como realidad el asesinato de Víctor Hugo Claure, Decano del Tribunal Agroambiental, un caso que el gobierno y la Fiscalía prefirieron meter debajo de la alfombra y no investigar, algo que no me cansaré de cuestionar. Lo mataron porque afectó intereses de corruptos y son cómplices quienes hasta el día de hoy encubren ese hecho. No quiero que me pase lo mismo, por eso prefiero irme.

He salido del país, estoy con toda mi familia en el exilio. Pasaré a engrosar la lista de aquellos que, en tiempos de democracia, aún son perseguidos. Le contaré al mundo que en mi país ES PECADO CUESTIONAR AL PODER POLÍTICO Y QUE SE ASESINAN MAGISTRADOS CON TOTAL IMPUNIDAD Y COMPLICIDAD DE LAS ESFERAS DEL PODER.

Qué irónica que es la vida: ayer peleé la liberación de presos políticos y el retorno de compatriotas al país; hoy termino exiliado junto a mi esposa y mis tres niños. El gobierno ya tiene un trato con quien se pretende que ejercerá mi suplencia. Quiero decirles una cosa muy clara: ¡NO VOY A RENUNCIAR AL CARGO QUE ME DIO EL VOTO DEL PUEBLO CRUCEÑO!

Mi exilio no significa una renuncia. La Sala Plena del TSJ tiene quórum para funcionar aún sin mi presencia.

Retornaré al país cuando las condiciones hayan cambiado, cuando mi libertad y mi vida dejen de estar en peligro, y no solo la mía, sino la de mi esposa e hijos. He salido sin tener procesos abiertos, pero sé que empezarán pronto.

Los años pasan rápido. LAS TIRANÍAS NO TERMINAN BIEN.

Ojalá Bolivia pueda recomponerse pronto. Todavía hay tiempo, si es que la voluntad prima más que los apetitos personales de unos cuantos. A todas mis hermanas, les encargo a mis padres. Quiero volver y abrazarlos, quizás con más lentitud al caminar ellos y yo con sus nietos más grandes. Seguramente con algo de sabiduría que me habrá otorgado el exilio, pero con el mismo amor por mi país.

Gracias a todos los medios de comunicación. La labor de ustedes será fundamental para acompañar a mi familia y exponer a los abusivos del poder que intentarán arremeter contra mujeres y adultos mayores, por el solo hecho de ser mi familia".