
l premio internacional obtenido por el escarabajo tigre chiquitano es 10.000 dólares que serán entregados al Museo de Historia Natural Noel Kempff Mercado. El monto será utilizado en actividades destinadas a la conservación de la especie en Bolivia, se informó al diario cruceño El Deber.
Una de las acciones de conservación que se llevarán adelante tras el primer lugar obtenido por el Pometon bolivianus, también conocido como el escarabajo tigre ornamentado boliviano, en el Desafío de la Conservación de Uproar, será identificar áreas críticas para crear santuarios y corredores biológicos protegidos contra incendios y deforestación.
La bióloga Yaneth Condori, miembro del área de Zoología de Invertebrados del Museo de Historia Natural Noel Kempff Mercado de la Universidad Autónoma Gabriel René Moreno (Uagrm), destacó la importancia del primer lugar porque ayudará también a otras especies que conviven con el escarabajo.
“Su hábitat (en la zona de la Chiquitania) está siendo amenazada, entonces al existir esta amenaza, la especie puede desaparecer”, dijo la profesional que forma parte del grupo que llevó adelante esta cruzada que fue organizada por el Zoológico de Indianápolis y la Comisión de Supervivencia de las Especies de la Unión Internacional para la Conservación de la Naturaleza (UICN).
El premio por el primer lugar es de 10.000 dólares y será entregado al Museo de Historia Natural Noel Kempff Mercado. La especie invertebrada logró más del 50% de los votos en esta competencia internacional.
En segundo lugar quedó el suril (mono), en tercero el tulipán salvaje de Kyrgystán y de cuarto la vaquita marina. El escarabajo tigre chiquitano se encuentra en el municipio cruceño de San Ignacio de Velasco y por los alrededores del municipio El Carmen Rivero Torrez.
Condori explicó que se busca conocer más sobre “su ecología” porque solo se tiene información obtenida en 1990 y 2020, entonces se conoce “muy poco” del ser invertebrado.
“Pretendemos medir la población que tiene el insecto, de qué se alimenta y saber sobre su ecología, porque si no conocemos esto último no vamos a saber cuán importante es su rol en el ecosistema”, complementó.
Recordó que su hábitat, la Chiquitania, se encuentra amenazada por los incendios y la deforestación.
“Con el premio también se pretende realizar un ecoturismo sostenible con esta especie, porque las comunidades aledañas pueden apropiarse del insecto y generar sus propios ingresos con el turismo”, destacó.









