
jecutivos de YPFB salieron a los medios de comunicación para asegurar que el resarcimiento a los choferes de diferentes modalidades y el pago en ventanillas del Banco Unión están en marcha, pero no lograron disipar el paro y los bloqueos de los transportistas en el departamento paceño hasta el inicio de esta tarde.
Tampoco doblegaron la medida de protesta declaraciones de autoridades del Ejecutivo como el viceministro de Seguridad Ciudadana, Rolando Montaño, quien calificó el paro y los bloqueos de los choferes del departamento de La Paz como una acción política en contra del Gobierno.
Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB), anunció que se ha habilitado la modalidad de “pago en ventanilla” para las compensaciones a consecuencia de daños en vehículos por la gasolina desestabilizada.
Según informó la empresa, desde este martes a las 18:00 los beneficiarios de la modalidad “pago en ventanilla” recibieron mensajes de notificación por el mismo número de WhatsApp que hicieron su reclamo.
Se indicó que son más de 700 beneficiaros que desde este miércoles están empezando a cobrar en dicha modalidad, tras su registro en Sistema de Registro y Evaluación de Contingencias (SREC).
La estatal petrolera espera que superar los Bs 2,7 millones en compensaciones pagadas este miércoles.
Sin embargo, los dirigentes de los choferes reiteraron que los datos proporcionados este martes por el presidente de YPFB, Yussef Akly, en torno al pago de la compensación económica desde hace unos días son falsos y exigieron una reunión directa con el presidente Rodrigo Paz, ya que desconocen a las principales autoridades del sector de hidrocarburos.
El viceministro Montaño calificó como “político" el paro de los choferes del transporte público de La Paz y El Alto por la calidad del combustible y el resarcimiento.
“Algunas personas han tratado de pasar algunos puntos de bloqueo y el sector movilizado ha reaccionado”, afirmó, mientras ciudadanos consultados en sondeos realizados por medios de comunicación expresaron su apoyo al paro y bloqueos de los choferes, pese a los perjuicios por la medida de presión.
Montaño informó que 1.600 efectivos policiales fueron desplazados a diferentes zonas de La Paz y El Alto para evitar excesos, pero en algunos puntos de una vía que conecta a ambas urbes se produjeron hechos violentos incluso contra periodistas y no hubo policías que pudieran aplacar las agresiones.









