
Se cansaron de anuncios, promesas y reuniones. Choferes de todas las modalidades en el departamento de La Paz decidieron realizar un paro de 24 horas este miércoles exigiendo el resarcimiento por los gastos realizados para la reparación de motores debido a la mala calidad de la gasolina y que el presidente de YPFB, Yusset Akly, sea destituido del cargo.
Choferes del transporte urbano, interprovincial, pesado y de transporte hacia los Yungas, entre otros, protagonizarán el paro con el bloqueo de vías en las zonas urbanas y de carreteras en sectores rurales, anunciaron en tono molesto los dirignetes de los transportistas.
Los representantes del sector del transporte paceño realizaron este martes una protesta frente a oficinas gubernamentales y luego decidieron realizar la medida de presión este miércoles, coincidiendo con otras instancias sindicales en cuanto a movilizaciones.
La Central Obrera Boliviana realiza desde esta mañana un ampliado nacional en el que se recibió un informe del Comité Ejecutivo y comenzó la discusión de la coyuntura postelectoral y lo que sería el pliego de peticiones al gobierno de Rodrigo Paz.
Para este miércoles, el magisterio urbano de La Paz ha convocado a una movilización callejera en contra de la desatención del Ministerio de Educación a sus demandas sindicales. Las protestas sociales se reanudaron ni bien culminó la parte gruesa de las elecciones regionales, este domingo 22 de marzo.
Para justificar el paro de mañana, choferes mostraron a los periodistas de La Paz botellas con combustible de diversos solares para denunciar que es la causa de los daños en sus vehículos.
Además de quejarse por la demora en la compensación económica que anunciaron autoridades del sector de hidrocarburos, denunciaron que la mala calidad del combustible llegó al diésel.
Los dirigentes advirtieron que el paro en La Paz será una primera medida de presión y que están dispuestos a llegar al paro indefinido.
El secretario ejecutivo departamental, Edson Valdez, demandó una reunión con el presidente Paz, puesto que ya no reconocen al ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, como interlocutor válido.









