
uego de que el ministro de Hidrocarburos, Mauricio Medinaceli, diera cuenta que los contratos para la provisión de carburantes con Trafigura y Vital fueron suspendidos, el grupo transnacional Trafigura reportó que sus contratos con Yacimientos Petrolíferos Fiscales Bolivianos (YPFB) “siguen vigentes y no han sido suspendidos”.
“Quiero anunciar la suspensión de los contratos y la recepción de gasolina de Vitol y Trafigura hasta que finalicen las investigaciones sobre combustible de mala calidad”, señaló Medinaceli en la misma conferencia de prensa en la que el presidente Rodrigo Paz y el ministro de Gobierno, Marco Antonio Oviedo, revelarán que una mafia internacional adulteraba los carburantes que llegaban a Bolivia.
Sin embargo, desde Trafigura se aseguró que la relación contractual con YPFB no ha sufrido modificaciones, de acuerdo con un reporte difundido por la agencia Reuters, y que fue replicado por distintos medios internacionales.
“Trafigura siempre ha cumplido íntegramente con sus obligaciones contractuales y no ha recibido ninguna queja ni reclamación de YPFB en relación con la calidad del producto o cualquier otro asunto. Los contratos siguen vigentes y no han sido suspendidos”, indicó un portavoz a Reuters.
El trasfondo del conflicto está marcado por la investigación de una red transnacional de contrabando que habría introducido combustible de baja calidad desde Chile, según información reflejado desde el Gobierno.
“Los contratos entre Trafigura e YPFB no se refieren al suministro de gasolina”, aclaró Trafigura a Reuters. Y es que el grupo transnacional que conecta la oferta y demanda global de petróleo, productos refinados, metales y minerales, entre otros, es proveedor de diésel para su consumo en Bolivia.









