
ientras las largas filas de camiones, tractores y buses permanecen alrededor de los surtidores del país esperando por días la llegada del diésel, el gobierno de Rodrigo Paz avanza con las intervenciones, este jueves en la ANH. ¿Solucionará la intervención el desabastecimiento? "No va a dar ni un litro de diésel", ha sido la respuesta de Jean Pierre Antelo, presidente de Cainco, la poderosa organización empresarial y productiva de Santa Cruz.
Este miércoles, vía Decreto 5697 y casi un mes después del anuncio oficial, el Gobierno intervino YPFB con una comisión de cuatro ministros y un viceministro para limpiar la estatal petrolera y paulatinamente sacarla de la comercialización de carburantes, según autoridades del Ejecutivo. Este jueves fue el turno de la Agencia Nacional de Hidrocarburos (ANH).
En el marco de las primeras investigaciones tras la intervención a ambas entidades, se detectaron “problemas” e indicios de corrupción que derivaron en el desvío de combustibles, denunció este jueves el ministro de Hidrocarburos y Energías, Marcelo Blanco
“Obviamente que las personas que han sido o tienen algún indicio de alguna responsabilidad van a ser removidas. No podemos seguir trabajando con delincuentes. No le digo que todos sean delincuentes, pero evidentemente que hay gente que está involucrada en algo raro, porque si no, no habría este desvío de combustible”, afirmó la autoridad.
Sin embargo, Antelo, refiriéndose a la intervención de YPFB, dijo que esa medida “no va a dar un litro de diésel” al país, cuyos surtidores privados y dependientes de Yacimientos siguen atestados de vehículos esperando adquirir el combustible para sus labores productitvas, industriales o de transporte.
Antelo ratificó la postura del sector empresarial y productivo del oriente del país de rechazo al Decreto Supremo 5676 que sigue vigente, manteniendo dos precios para el diésel, una distorción en el mercado nacional de los combustibles, según el presidente de Cainco.









