
as bolsas a nivel global registraron fuertes caídas este lunes después de que los precios del petróleo superaron los 100 dólares por barril por primera vez en casi cuatro años. en medio de la guerra en Medio Oriente, un escenario que presiona a economías dependientes de la importación de crudo y gas.
Los futuros de los principales índices de Wall Street marcaron retrocesos. Los contratos del S&P 500, del Nasdaq Composite y del Dow Jones Industrial Average operaban con bajas superiores al 1% tras descensos de más del 2% al final de la jornada de este domingo.
En Europa, los principales mercados bursátiles muestran números en rojo esta mañana, con Londres, París, Madrid, Milán y Frankfurt entre las bolsas más afectadas (caídas de más del 1%) y a la espera de una reunión de ministros del G7 prevista para esta lunes. Se espera que haya medidas de urgencia que incluyan el uso de reservas de petróleo para capear la suba del barril en medio del conflicto que mantiene cerrado el estrecho de Ormuz.
El índice Nikkei 225 de Japón cayó más de 5%, mientras otros mercados regionales también registraron pérdidas significativas.
El aumento del petróleo siguió a nuevos ataques registrados durante el fin de semana entre las partes en guerra, que alcanzaron objetivos adicionales, incluidos algunos de carácter civil. Bahréin acusó a Irán de atacar una planta de desalinización, una infraestructura clave para el suministro de agua potable en los países del Golfo. Israel atacó depósitos de petróleo en Teherán, lo que provocó columnas densas de humo y alertas ambientales.
En ese contexto, el enviado especial del régimen de China para Medio Oriente, Zhai Jun, pidió el cese de los ataques y condenó los golpes contra objetivos civiles. El diplomático sostuvo que los ataques contra objetivos no militares y contra la población civil deben recibir condena.
En Corea del Sur, el presidente Lee Jae Myung advirtió sobre los riesgos de conductas especulativas en el mercado energético. “Por favor respondan de forma proactiva a la creciente volatilidad en los mercados financieros y de divisas, que son la savia de nuestra economía”, afirmó Lee al referirse a la situación económica.
Las bolsas chinas registraron pérdidas más moderadas, un comportamiento habitual frente a las tendencias globales. El índice Hang Seng de Hong Kong bajó 1,6% hasta 25.343,77 puntos, mientras el índice compuesto de Shanghái perdió 0,7% y cerró en 4.097,69.
En Taiwán, el índice de referencia cayó 4,4%, en línea con el movimiento negativo que se extendió a otros mercados regionales.
Los precios del petróleo también mostraron gran volatilidad. Esta mañana el barril de Brent se negociaba a 103,54 dólares, mientras el crudo de referencia estadounidense alcanzaba los 107,35 dólares. Ambos valores se situaron alrededor de 15% por encima del cierre del viernes.
El alza colocó al crudo en sus niveles más altos en al menos 14 años. El incremento se vincula con la expansión del conflicto, que involucra a países y territorios clave para la producción y el transporte de petróleo y gas desde el Golfo Pérsico. La última vez que el petróleo superó los 100 dólares ocurrió poco después de la invasión rusa de Ucrania en 2022.
El encarecimiento del petróleo y del gas genera preocupación en la economía global. Si los precios permanecen elevados, el impacto puede extenderse a numerosos sectores y complicar el escenario para algunos países.
El clima de incertidumbre también afectó a Wall Street al final de la semana pasada. El viernes, el índice S&P 500 cayó 1,3% tras un informe que mostró que los empleadores estadounidenses recortaron más puestos de trabajo de los que crearon durante el último mes, al mismo tiempo que el petróleo superó los 90 dólares por barril.
El Dow Jones llegó a perder hasta 945 puntos durante la sesión antes de cerrar con una baja de 453 puntos, equivalente a 0,9%. El Nasdaq Composite retrocedió 1,6%.
En el mercado cambiario, el dólar mantuvo su condición de refugio para los inversores frente a la incertidumbre. A primera hora de este lunes cotizaba en 158,46 yenes japoneses frente a los 158,09 yenes registrados al final del viernes. El euro se negociaba a 1,1558 dólares, apenas por encima de los 1,1556 dólares de la sesión anterior.









